Como fisioterapeutas hemos escuchado en numerosas ocasiones estas frases. Por norma general, los pacientes que acuden a consulta tienen una gran desconocimiento acerca de su suelo pélvico y la información que maneja está rodeado de mitos o es errónea en mayor o menor medida.
Aunque cada vez son más las investigaciones existentes acerca de la repercusión que tiene la correcta funcionalidad del suelo pélvico sobre otras áreas y patologías que pueden aparecer en ellas, como, por ejemplo, disfunciones a nivel lumbar o a nivel coxofemoral; es una zona del cuerpo que suele estar olvidada, tanto por parte de los profesionales de la salud como, aún en mayor medida, por los pacientes y la población en general.
Una de las hipótesis que pueden haber desencadenado esta situación es el gran tabú que supone para la sociedad el hecho de hablar de la zona pélvica, el área genital, la sexualidad o las modificaciones que sufre el suelo pélvico durante un el embarazo, el posparto o la menopausia.
Pese a que el suelo pélvico es un área donde existe una gran implicación sensitiva por parte del sistema nervioso, la dificultad que existe para observarlo en comparación con otras áreas como puede ser un hombro o una rodilla (zonas perfectamente visibles en el día a día) hace que el feedback visual sea mucho menor y, por tanto, la capacidad de nuestro cerebro para ganar propiocepción o conciencia de esa zona del cuerpo también sea mucho menor.
Ambas situaciones, es decir, el tabú para hablar del suelo pélvico junto con la poca capacidad de visualizarlo, han llevado a que, en muchas ocasiones, dentro de la práctica clínica como fisioterapeutas, nos encontremos grandes dificultades para poder trasmitir al paciente herramientas que le otorgan mayor capacidad de reconocimiento de la zona pélvica.
Ante este escenario, tal y como comentábamos, es vital informar de varias estrategias a seguir para poder mejorar. Por un lado, otorgarle información específica y concisa acerca de la funcionalidad. Por otro lado, recomenzar la visualización con cierta frecuencia de esta área ya que sabemos que el feedback visual es el más potente para ganar neuroplasticidad y propiocepción e la zona que queramos trabajar. Además, el trabajo mediante ejercicios específicos de suelo pélvico avala la mejora y prevención de patología a este nivel.
María Eugenia Rodríguez Sánchez
Fisioterapeuta especialista en Suelo Pélvico. Miembro del Grupo de Investigación @terapiamanualue
BIBLIOGRAFÍA
Dufour S, Vandyken B, Forget MJ, Vandyken C. Association between lumbopelvic pain and pelvic floor dysfunction in women: A cross sectional study. Musculoskelet Sci Pract. 2018 Apr;34:47-53. doi: 10.1016/j.msksp.2017.12.001.
Tosun OC, Keser I, Dayican DK, Yavuz O, Tosun G, Kurt S. Does multiple-component intensive pelvic floor muscle training decrease muscle fatigue and symptoms in women with urinary incontinence? Int Urogynecol J. 2023 Sep;34(9):2067-2080. doi: 10.1007/s00192-023-05499-0. Epub 2023 Mar 23. PMID: 36951973.

